lunes, 11 de marzo de 2013

México

c. Siempre te han gustado las mujeres mexicanas, así que decidiste ir en busca del amor de tu vida a la hermosa República Mexicana, decidiste ir a Michoacán ya que te han dicho que las mujeres michoacanas son hermosas. En el avión de camino estas muy emocionado, no puedes esperar para llegar y conocer la ciudad. Al llegar fuiste a dar una vuelta por los alrededores para conocer, el lugar es hermoso, hay catedrales por todos lados, edificios antiguos y la gente es muy amable, todo tiene un aire bastante especial y te sientes pleno, como si hubieras llegado a casa. Te sientas a tomar un helado en una banca del parque y ves a las personas pasar, todos tenías razón, las mujeres de ese lugar son bellísimas, justo del tipo que a ti te gustan, de pronto una chava extremadamente bonita que va pasando se te quedó viendo, te analiza un poco y tú decides seguirle el juego, así que vas y le dices, “hola, yo no soy de aquí pero creo que este lugar es increíble”, ella responde, “yo soy mexicana y también se me hace maravilloso, acompáñame vamos a dar una vuelta y te cuento un poco sobre México”, por su puesto tu aceptaste. Al dar la vuelta a la cuadra, rápidamente una camioneta negra se acerca y se baja un hombre muy peculiar era muy alto, pelirrojo y tenía una cicatriz en el ojo, te vio fuertemente y te dijo “ya te cargo la chingada pinche gringuito”, te agarro fuertemente del brazo y te intento subir a la camioneta, tú en seguida entendiste que te querían secuestrar e intentaste sacar una pistola que traías en tu maleta, al sacarla apuntaste a su pecho y disparaste, pero la pistola no funciono y solo conseguiste que se burlaran de tu, agarraron tu pistola y te metieron un madrazo en la nunca que hizo que te desmayaras. A las pocas horas despertaste en un lugar oscuro, mal oliente, estabas amarrado a una silla de pies y manos, escuchabas conversaciones pero no alcanzabas a descifrar que decían solo alcanzaste a escuchar que a tu secuestrador le decían “Bustamante”, después de un rato entraron tres hombres, Bustamante te golpeo en la cara y te dijo “donde está tu baro pinche riquillo”, tu les explicarse que no eras una persona rica que solo tenías el dinero que estaba en tu cartera. Los tres hombres se pusieron a hablar a tu espalda, y pudiste escuchar que decían que te matarían y venderían tus órganos para poder sacar algo de dinero, tu rápidamente empezaste gritar que no te mataran y explicaste que tus órganos no servían de nada porque tenías une enfermedad mortal que afecta todos tus órganos y que se están descomponiendo poco a poco. Se miran entre si y salen del cuarto. Al pasar de las horas te das cuenta que son traficantes, de droga, de órganos, de mujeres y de otras cosas extrañas. Bustamante te tiene ahí por días sin agua ni alimento, tu estas sufriendo mucho y ya no aguantas la incertidumbre, así que un día comienzas a gritar desesperado, llega Bustamante molesto a decirte que te calles pero tú le contestas que estas desesperado que por favor ya te mate de una vez o te deje libre pero ya no te tengas más ahí, él solamente suelta una carcajada y se va. Tus labios están secos de tantos días sin tomar agua y empiezan a sangrar, Bustamante se da cuenta y te lleva un vaso de agua, tomas el vaso entero y él logra ver en tus ojos el sufrimiento que estás pasando y amablemente te lleva un poco de comida. Se sienta a tu lado y te dice “Perdón papi pero negocios son negocios, yo antes solía ser una buena persona y eso no me dejo nada de dinero, bueno no tengo porque contarte mi vida mejor explícame ¿Cómo es eso de que te vas a morir?” Tú le explicas todo lo que los doctores te dijeron, el hace una cara extraña, como que está apunto de decirte algo pero solo te da un aplanada en la espalda y se va. Al día siguiente Bustamante entra a tu cuarto, te ve por unos momentos, camina a tu alrededor como si estuviera pensando algo, y te dice “Mira wey, te voy a desamarrar y dejarte libre nada más porque me caíste bien, pero he estado pensando en tu caso y te tengo una propuesta”, Te desamarra las manos y los pies, tú te paras y te quedas ahí unos momentos confundido, viendo la puerta de salida. A. Te quedas a escuchar la propuesta que te tiene que hacer Bustamante. B. Te regresas a tu casa y demandas a la empresa de pistolas, porque si no fuera por ellos no hubieras tenido que pasar por todo eso.

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